lunes, 2 de junio de 2014

Los ladrones de arte nazis, al descubierto.
                   Fuente: Rubén Gómez del Barrio.                       
Los catálogos de la casa de subastas Weinmüller revelan a quiénes se vendieron las obras expoliadas.

«Los ataques aéreos lo destruyeron todo». La Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin y así, con esta sucinta respuesta, el marchante de arte Hildebrand Gurlitt trató de declararse libre de toda culpa una vez que los soldados de ocupación estadounidenses le echaron el alto. Como él, otros tantos de los llamados comerciantes de arte nazi intentaron a través de certificados de desnazificación desvinculanse de cualquier responsabilidad por el mercadeo de obras de arte robadas o incluso por la arianización de un tesoro artístico que, durante todo el régimen nazi, se apropió de pinturas y esculturas en toda Europa y en los territorios ocupados para formar parte del planeado Museo del Führer en Linz. La excusa de Gurlitt fue desmontada poco después, una vez que los miembros de los Monuments Men, la brigada encargada de rescatar las obras de arte saqueadas por los nazis y cuya labor llevó recientemente a la gran pantalla George Clooney, hallaran en un almacén un sinfín de pinturas y esculturas de incalculable valor.
Hábiles contactos
Un tesoro artístico que hace poco regresó a las páginas de los periódicos de todo el mundo tras la muerte del único heredero de Hildebrand Gurlitt, su hijo Cornelius, que durante años y en el más férreo silencio atesoró ese «arte decadente» que los nazis habían confiscado a coleccionistas judíos en galerías y museos. Por aquel entonces, tras el hallazgo, uno de aquellos Monuments Men anotó en su diario: «Además, se descubrieron habitaciones que contenían cuadros, tapices, esculturas, mobiliario de valor y documentos pertenecientes a dos conocidos marchantes de arte alemanes». Aquel soldado se refería no sólo a Gurlitt sino también a Adolf Weinmüller, quien como su colega de oficio demostró tener excelentes contactos entre las autoridades del Tercer Reich, como dejó patente su ascenso en el mercado de la venta de obras de arte expoliadas por los nazis. A finales de 1938 –después de la noche de los cristales rotos–, 628 distribuidores judíos de arte y antigüedades fueron despojados sin fundamentos de sus negocios. La casa de subastas Weinmüller, fundada en 1936 y situada en el centro de Múnich, fue una de las más beneficiadas y pronto se hizo con el monopolio más influyente de la ciudad amén de buenos contactos, una mejor visión y el beneplácito de una linealización sin escrúpulos del comercio del arte. Entre los mejores clientes, el establecimiento contaba con la asidua visita del nazi Matin Bormann, sobre quien recayó la orden del mismo Führer de completar su colección privada de valiosos cuadros antiguos. Con todo, en tan sólo unos años, Weinmüller consiguió amasar una enorme fortuna lo que le animó a abrir una sucursal en Viena ya convertido en uno de los principales distribuidores de arte de la era nazi. De 1936 a 1944, llegó a subastar más de 32.000 objetos, muchos de ellos hurtados a sus propietarios judíos e incluso, desde 1933 llegó a dirigir la Asociación Alemana de Arte y Anticuarios».
Un destino torcido
Poco más se sabe de él. A pesar de ser objeto de numerosos estudios académicos, la figura de Adolf Weinmüller se pierde en la sombra del desconocimiento y solamente hoy se conoce su apariencia física por una fotografía que muestra a un hombre anciano y con gafas durante una subasta. Sí consta que, a pesar de la enorme riqueza que consiguió reunir, la suerte de Weinmüller se torció tras finalizar la Segunda Guerra Mundial y aunque el marchante de arte continuó con su negocio, en 1958 pasó a manos de un tal Rudolf Neumeister. Hoy en día, esa casa de subastas continúa abierta en el mismo lugar, a poca distancia de algunos de los principales museos y galerías de arte de Múnich aunque ahora renombrada como «Neumeister». Como antaño, el establecimiento atesora varios miles de objetos artísticos, muchos de los cuales se pierden en los depósitos a los que se accede a través de alguno de los tres ascensores y que, por diferentes motivos, sólo atraen la curiosidad del cuidador del inmueble. Allí abajo, junto a tuberías, salas de control y estanterías metálicas se hallaron el 18 de marzo del año pasado un total de 93 catálogos de subastas con la siguiente anotación: «1936-1945».
Olvidados durante años, la casualidad hizo que un día reparase en ellos la curiosidad de un operario, quien quedó casi petrificado al leer escrita en sus tapas «Gestapo» o «Gotthilf», el apellido de un arquitecto judío. Tras su examen, el pasado 1 de marzo, la directora de la casa de subastas Neumeister, Katrin Stoll, llegó a un acuerdo con el Zentral Institut für Kunstgeschichte (Instituto Central para la Historia del Arte) para prestar esos catálogos y desde hace unos días, ese listado se encuentra además disponible a través de la página web lostart.de, la institución alemana encargada de estudiar y documentar el patrimonio cultural perdido. Los 93 volúmenes detallan la venta, recopilando datos como el nombre del comprador y del vendedor o el precio de la tasación. Aunque la información sobre los compradores no ha sido puesta a disposición del público a través de la página web, puede ser revelada bajo petición. Una iniciativa que ha sido gratamente recibida por numerosos sectores de la opinión pública alemana pero que deja todavía una pregunta en el aire: ¿llegará el día en que el arte robado por los nazis vuelva a manos de sus herederos? Para algunos estudiosos, como Katrin Stoll, esto sólo será posible «cuando todas las partes tengan la visión y el coraje de estar más cerca las unas de las otras». En este sentido, la iniciativa de la directora de Neumeister podría servir como modelo aunque algunas voces además reclaman que el paso definitivo para que esas obras robadas lleguen a manos de sus dueños legítimos, es que no puedan ponerse a la venta en los circuitos artísticos.


Cuando la máquina de escribir es una herramienta para el arte.
Fuente: 20minutos.com

La primera máquina de escribir, comercializada en 1870, era danesa. El aparatoso invento no permitía ver el papel cuando se tecleaban las letras, las teclas estaba en una semiesfera y salían de ella como las púas de un erizo. No fue hasta 1874 cuando apareció el primer modelo comercialmente exitoso, manufacturado por la empresa estadounidense Remington, fabricante también de armas y de máquinas de coser. A partir de entonces se hizo indispensable para el mundo industrializado, el comercio, la cultura y la sociedad: el instrumento suponía la automatización de la escritura y la universalización de un formato limpio y moderno. Poco después de la revolucionaria popularización de la máquina de escribir, aparecían ya en algunos manuales páginas de "elementos decorativos" que sugerían la posibilidad de adornar los textos con motivos geométricos y sencillos dibujos hechos con caracteres. Eran los últimos años del siglo XIX y el ingenio ya había despertado la inspiración de los pioneros del arte hecho con máquinas de escribir. El libro Typewriter Art: A Modern Anthology (Arte mecanografiado: una antología moderna), publicado por la editorial británica Laurence King, traza en imágenes la historia del invento en relación con la creación artística. Su autor, Barrie Tullett —diseñador gráfico y profesor en la inglesa Escuela de Arte de Lincoln— se remonta a los primeros testimonios (del siglo XIX) y termina explorando las razones por las que un gran número de artistas actuales siguen escogiendo la máquina de escribir como motivo o inspiración en un mundo digital que la ha desterrado por completo. La mariposa de Flora F.F. Stacey Una mariposa enmarcada en una estética combinación de símbolos parece ser el ejemplo más temprano. La inglesa residente en los EE UU Flora F.F. Stacey creó la obra en 1898 y se hizo medianamente famosa: el periódico New York Times publicó un breve artículo sobre su arte y acompañó el texto de tres ilustraciones entre los que había también un pavo real. Los concursos de arte figurativo hecho exclusivamente con máquina de escribir se hicieron populares en aquellos años. La Bauhaus la empleó para ilustrar perspectivas y elementos arquitectónicosEl tomo documenta el uso que en los años veinte la escuela de diseño alemana Bauhaus dio a la máquina como herramienta para "explorar composiciones y espaciones tridimensionales". Los estudiantes crearon sencillas formas arquitectónicas y perspectivas sólo con la disposición de las letras y los símbolos sobre el papel. Luego llegaron ejemplos vanguardistas, retratos tan depurados que recuerdan a la calidad gráfica de los primeros ordenadores... La poesía concreta —que unió la lírica con la apariencia gráfica del poema—, nacida en los años cincuenta, abrazó con gusto los experimentos con el teclado. Tullett demuestra la vigencia del aparentemente desfasado invento con una selección de trabajos asombrosos de artistas como Dirk Krecker, Leslie Nichols o Keira Rathbone. El autor los entrevista y les pregunta el porqué de la elección del ahora inusual mecanismo. "No soy un nostálgico de lo analógico ni un adicto al diseño. Estoy interesado en las posibilidades de una máquina", dice Krecker. "Limitado es la palabra perfecta. Me encanta tener limitaciones porque alimentan mi creatividad... Que te digan que no puedes y silenciosamente hacerlo de todas formas", dice Rathbone.
“Unedited History”, arte contemporáneo iraní en París.
Fuente: Euronews

El Museo de Arte Moderno de París presenta la exposición “Unedited History”, 200 obras de artistas iraníes que recorren la historia contemporánea del país, de 1960 a nuestros días.

Uno de los comisarios de la exposición, Vali Mahlouji, ha querido mostrar gracias a una serie de archivos la importancia que tuvo en la década de los 70 el Festival Shiraz-Persépolis de las Artes. Un festival apoyado por la emperatriz Farah Pahlavi.

“El festival era al mismo tiempo un espacio de libertad pero también un lugar muy criticado, explica Mahlouji. Podemos decir, por ejemplo, que la música iraní se benefició de este festival, muchas películas fueron estrenadas allí. También fue una nueva plataforma para el teatro iraní contemporáneo. Éstos son solo algunos detalles de la herencia de este festival”.

La guerra y la revolución protagonizan parte de esta exposición. A pesar de que ambas tuvieron lugar casi al mismo tiempo siempre se las presenta por separado. “Unedited History” propone una nueva interpretación sobre ellas.

“Muchas veces la guerra y la revolución son interpretadas como un ángulo muerto pero, a pesar de la violencia y los problemas, fueron importantes. Gracias a un nuevo punto de vista podemos llegar a cambiar nuestra manera de ver el arte contemporáneo en Irán”, asegura Morad Montazemi, otro de los comisarios de la exposición.

Entre las obras realizadas tras la guerra se encuentra una instalación del artista Narmin Sadeghi basada en la Conferencia de los Pájaros del poeta persa Farid al-Din Attar. El poema describe la senda sufí hacia la iluminación a través de una alegoría: la búsqueda que emprenden los pájaros del mundo con el fin de hallar a su rey.

“El arte es el reflejo de los deseos y las demandas de la sociedad. La exposición “Unedited History” ayuda al público a tener su propia opinión al mismo tiempo que intenta liberar la narrativa de la historia contemporánea iraní”, explica Omid Lahabi, de euronews.
"Los Simpson" estrena un misterioso personaje.
Fuente: El Universal

Su nombre es Chester Dupree, el cuñado flojo y descuidado del Dr. Julius Hibbert, no hará su aparición en la televisión sino en los juegos para teléfonos "The Simpsons: Tapped out".

Después de 25 temporadas, la serie televisiva creada por Matt Groening  para Fox Broadcasting Company igual puede sorprender a sus seguidores.

La serie animada, una sátira de la sociedad estadounidense que narra la vida y el día a día de una familia de clase media de ese país (cuyos miembros son Homero, Marge, Bart, Lisa y Maggie Simpson) que vive en un pueblo ficticio llamado Springfield,  estrena un nuevo personaje.

Su nombre es Chester Dupree, el cuñado flojo y descuidado del Dr. Julius Hibbert, no hará su aparición en la televisión sino en los juegos para teléfonos The Simpsons: Tapped out.

Chester fue mencionado -pero no apreció en uno de los episodios de la temporada número 24, cuando el Dr. Hibbert le pregunta a su esposa Bernice si le pidió a su hermano  que lo espiara.

El personaje aparece en cambio en el nivel 41 del juego Tapped out, que consiste en construir la ciudad de Springfield, luego de que el propio Homero se encargó de destruirla en uno de sus clásicos descuidos.

No es la primera vez que se introduce un nuevo personaje fuera de la serie.  Kumiko Nakamura, un artista japonés, también hizo su debut en el juego para teléfonos y tabletas.

Una subasta ecológica.

Fuente: JESSICA MORÓN |  EL UNIVERSAL

60 artistas someten su obra a puja por el medio ambiente en la G17.

Una subasta de arte a beneficio del medio de ambiente se lleva a cabo en la galería G17 del Centro de Arte Los Galpones. Más de 60 esculturas, pinturas, fotografías y ensamblajes en pequeño y mediano formato, se someterán a puja del 1 al 8 de junio. 


El director de Provita, Franklin Rojas, aclara que se trata de una subasta silente. "Sin la parafernalia habitual del brindis y el martillo, la situación de país lo amerita", apunta. A través del sitio web www.provita.org.ve está disponible el catálogo de piezas. Desde allí, los interesados podrán realizar sus primeras ofertas. Otra modalidad es visitar la exposición. "En la galería el espectador puede apreciar cada obra acompañada de su ficha técnica. En caso de querer adquirir alguna de las piezas, puede hacer llegar su ofrecimiento a la coordinadora de sala", explica. 



Un porcentaje de la venta de cada obra se le entregará al artista. El resto será destinado a financiar proyectos de investigación y recuperación de especies en extinción, desarrollados por la organización no gubernamental. 



La selección de las piezas estuvo a cargo del curador Alberto Asprino, quien convocó a un grupo de artistas venezolanos, consagrados y emergentes. Todas las propuestas están vinculadas con la naturaleza. "La idea era indagar en la reflexión de aquellos creadores que representan el paisaje no sólo desde lo contemplativo, sino desde lo emocional; esa mirada existencial que retrata al colectivo y al país", detalla el especialista. Marienna García-Gallo, por ejemplo, expone una fotografía de El Ávila. La obra Mirar más allá retrata el cerro a color, opacado entre ranchos. "La imagen fue tomada en el barrio El Nazareno de Petare. Marienna captura la montaña acompañada de esa suerte de volumen de vida que lo circunda", explica Asprino. 



De Flix se mostrará la imagen de una intervención que el artista urbano realizó en el pueblo de Macanao. "Él transformó la fachada de la vivienda de un pescador en una paleta de color, buscando una relación con el paisaje", apunta Asprino. 



Mientras que Jesús Caviglia reinterpreta la naturaleza en un ensamblaje de madera. "Esta obra está inspirada en las pajareras de Armando Reverón", dice el curador. En la exhibición también hay imágenes de Hayfer Brea en las que el fotógrafo venezolano retrata el Lago de Valencia. Evanesencia -fotografía de Luis Brito- "tiene que ver con la naturaleza muerta en función del retrato del ser", comenta Asprino acerca de la foto en la que el artista visual captura parte de la flora venezolana. 



No faltan los paisajes de Ángel Hurtado; los ensamblajes de José Vivenes y Carlos Zerpa; las fotografías de Antonio Briceño y Julio Iribarren; las pinturas de Paúl Parrella y Adrián Pujol. 



En el lote también hay obras de Harry Abend, Miguel Von Dangel, Lucía Pizanni, Suwon Lee, Luis Romero, Christian Vinck, Cristóbal Ochoa, Juan Pablo Garza, Lihie Talmor, Marco Montiel-Soto, Teresa Mulet, Sheroanawe Hakihiiwë, Ricardo Benaim, Roberto de La Fuente, Pancho Quilici, Nayari Castillo, Alberto Riera, Augusto Marcano, Corina Briceño, Daniel Medina, Emilio Narciso, Elizabeth Cemboraín, Jorge Luis Santos, Kéyser Siso, Samuel Sarmiento, Víctor Hugo Irazabal, Nela Ochoa, Valerie Brathwaite, Susy Iglicky, Noemí Márquez, entre otros. 

domingo, 1 de junio de 2014

"Maléfica" hechiza a las taquillas en su debut en la pantalla.
FuenteEL UNIVERSAL.

El filme es un giro oscuro a la historia de la La bella durmiente contada ahora desde la perspectiva de la villana.


Maléfica lanzó un poderoso hechizo a las salas de cine de Estados unidos y Canadá y acumuló una taquilla de 70 millones de dólares en su estreno este fin de semana. 

La película de Disney protagonizada por Angelina Jolie, su primer estelar en años, superó las expectativas y se impuso fácilmente a todos los filmes el fin de semana.

El filme es un giro oscuro a la historia de la La bella durmiente contada ahora desde la perspectiva de la villana.

La comedia del viejo este A million ways to die in the west, de Seth MacFarlane, debutó en el tercer sitio con 17,1 millones de dólares en las taquillas norteamericanas.

La cinta ganadora de la semana pasada, X-Men: Days of future past, bajó al segundo lugar, con 32,6 millones.
Museo Pérez de Miami un espacio en donde el arte latinoamericano es el protagonista.

Un espacio donde la cultura y el arte se fusionan para crear un ambiente extraordinario. Ubicado en plena Bahía de Biscayne, desde sus ventanales se pueden ver la ciudad y el mar en contraste con las obras de artes exhibidas en este recinto.


Miami no es sólo una metrópolis para comprar, ir a la playa o para divertirse en un algún lugar nocturno, el arte también se hace presente en la ciudad, un ejemplo de ello es el Museo Pérez de Miami, inaugurado el 4 de diciembre de 2013, ubicado frente a la bahía Biscayne brinda a quienes son amantes del arte un lugar excepcional en el que se albergan más de 1000 obras de grandes artistas en su mayoría latinoamericanos.

Desde su concepción, el Museo fue diseñado específicamente para convertirse en un centro cultural en pleno corazón de la ciudad. Así lo afirmó Tracy Belcher, gerente de comunicaciones del museo. "Este lugar está construido para aislar a los espectadores de la estructura física y social de Miami. Los suizos, creadores de del recinto Herzog & de Meuron, hicieron un edificio abierto en todos los sentidos. Además, ofrece un cómodo espacio de reunión pública donde la gente, el arte y la naturaleza se funden de una manera estimulante y sorprendente". 

Con jardines verticales, una exuberante vegetación y sus numerosas ventanas, cuidadosamente situadas, que permiten apreciar la luz natural y las vistas impresionantes de los alrededores del parque, la ciudad y la bahía, el edificio ofrece experiencias novedosas, casadas con las nuevas ideas que animan a los programas educativos y las exposiciones. Éstas son algunas de las cualidades que diferencian al Museo Pérez de Miami del resto de los demás centros de arte de la ciudad.

El edificio del museo, tiene de tres plantas, varias salas de exposición, biblioteca, salones para conferencias y algunas aulas. Junto a los espacios exteriores que lo rodean, tiene una superficie de 200,000 pies cuadrados (18,605 m2). La última de las plantas está dedicada exclusivamente a los talleres dirigidos a niños y familias de bajos recursos, para que aprendan acerca del arte.

Para su creación fue necesaria una inversión de 240 millones de dólares, provenientes tanto del sector público como del privado. El museo lleva el nombre del constructor e inversionista inmobiliario Jorge Pérez, quien donó $40 millones de dólares en efectivo y en obras de arte que él mismo había coleccionado durante años.

Una colección permanente de obras de arte le ofrece al visitante importantes muestras de los siglos XX y XXI. Clásicos latinoamericanos como Diego Rivera, (Rufino) Tamayo, (Joaquín) Torres García, quienes son considerados grandes pintores de Latinoamérica.

Debido a su cercanía con el mar, el museo fue diseñado para impedir que el salitre o los rayos del sol incidan directamente en las obras que están expuestas, por lo que las grandes puertas de madera aíslan e impiden de alguna manera que el ambiente natural de la bahía deteriore las obras de arte.

Sin duda, esta joya de las artes representa una excelente opción tanto para turistas como residentes que deseen ver una muestra exclusiva de obras que sólo podrá ser admirada en el Museo Pérez de Miami